Una estrecha franja entre dos monumentos
La Grande Rue se alarga unos 310 metros ascendiendo la vertiente, entre 255 y 285 metros de altitud. Su anchura disminuye al subir: unos cien metros abajo y cincuenta arriba. La pendiente sigue el movimiento, de unos 3 % abajo a 15 % arriba. Al norte toca Romanée-Conti y, más alto, La Romanée; al sur, La Tâche. Pocas parcelas del mundo tienen tal vecindad.
Su nombre viene del camino que la bordea al norte y asciende a la meseta occidental, la «gran calle» del viñedo por la que se sube a las viñas. El climat es monopolio de Domaine Lamarche, uno de los tres monopolios grand cru de Vosne-Romanée con Romanée-Conti y La Romanée, y uno de los cuatro de Côte de Nuits si se añade Clos de Tart en Morey-Saint-Denis.
El terruño: la misma geología que La Tâche
La secuencia geológica se describe similar a La Tâche: de abajo arriba, caliza con entroques, margas con Ostrea acuminata, caliza arcillosa y caliza de Premeaux. El BIVB describe juntos ambos climats: suelos pardos calcáreos poco espesos arriba y más profundos abajo, rendzinas. La base general es la caliza dura de Premeaux, jurásica, de unos 175 millones de años.
Al cruzar la ladera de abajo arriba como sus vecinas, reproduce su escalonamiento: pobre y pedregosa arriba, más profunda y arcillosa abajo. Ahí está el enigma. Fisiográfica y geológicamente nada la distingue de Romanée-Conti y La Tâche, entre las que se inserta; sin embargo, Lavalle en 1855 y Rodier en 1920 le negaban la primera clase que concedían a sus vecinas.
Clima y exposición
Como toda la ladera de Vosne-Romanée, La Grande Rue mira al este, a veces ligeramente este-sureste, en un viñedo escalonado entre 250 y 310 metros. El clima general es templado de tendencia semicontinental: inviernos marcados, primaveras húmedas con heladas, veranos calurosos cortados por tormentas y finales de temporada a menudo luminosos que deciden la añada.
La estrechez es una limitación de cultivo más que climática: unas hileras de ancho, pendiente que se empina arriba y densidad mínima de 9 000 cepas por hectárea exigida por el pliego, con separación entre filas no superior a 1,25 metros. Cada decisión —fecha de vendimia, despalillado, duración de crianza— se lee en el vino sin posibilidad de compensación mediante ensamblaje.
El estilo de los vinos y la guarda
La Grande Rue comparte los caracteres de los grands crus tintos de Vosne: capa rubí oscura que se vuelve carmín con la edad, bouquet de pequeños frutos rojos y negros, violeta y especias que evoluciona a sotobosque y trufa, boca nítida, potente y sensual. El pliego impone crianza al menos hasta el 15 de junio del año posterior a la cosecha y comercialización solo después del 30 de junio.
Hay que ser honesto sobre su reputación: durante décadas, los vinos de François Lamarche, fallecido accidentalmente en 2013, no se consideraron a la altura del terruño. Su hija Nicole dirige las vinificaciones desde 2006, con clara mejora en viña y bodega. Las añadas de los años 2010 y posteriores, tras diez a quince años de guarda, serán las primeras en decir realmente qué puede dar este climat. Probablemente es el único grand cru de la Côte cuyo potencial aún está parcialmente por demostrar.
Por qué siguió premier cru durante cincuenta y seis años
La historia de la propiedad lo explica todo. Bien de la familia Lamy de Samerey antes de la Revolución, La Grande Rue se confisca como bien nacional y se vende a los Marey-Monge, pasa por matrimonio a los Liger-Belair y en 1876 a una rama que se desinteresa de la vid, los Champeaux de Sancy. En 1933, el general Denys de Champeaux la vende a Henri Lamarche, de Vosne-Romanée, el mismo año que la sucesión Liger-Belair dispersa La Tâche y La Romanée.
Cuando los grands crus de Vosne-Romanée se homologan en 1936, La Grande Rue solo se clasifica premier cru. La razón es administrativa: debía solicitarlo el propietario, pues era único y ningún sindicato podía hacerlo. Henri Lamarche no lo presentó. Se cuenta que consideraba que la ganancia financiera del rango no compensaría los impuestos adicionales, sobre todo porque su «Romanée Grande Rue, tête de cuvée, monopole» ya se vendía muy bien. Medio siglo de desclasificación por una decisión de gestión.
1984-1992: el último ascenso de la Côte
Marie-Blanche Lamarche, esposa de François, hijo de Henri, inicia la homologación en agosto de 1984. El INAO exige antes acuerdo del sindicato de productores de Vosne-Romanée: la votación se gana por poco, seis votos a favor y cinco en contra. Se designa una comisión de tres expertos, el INAO aprueba el ascenso en 1989 y el comité nacional fija la zona parcelaria en las sesiones del 8 y 9 de noviembre de 1990. Una parcela de 0,15 hectáreas al pie de ladera en Les Gaudichots queda excluida.
El decreto de reconocimiento se firma por fin el 2 de julio de 1992 —Monocépage recoge el 8, probablemente publicación—, autorizando grand cru desde la añada 1991. La Grande Rue se convierte en el trigésimo segundo grand cru de la Côte y ningún climat ascendió después. Un detalle explica estas fronteras: en 1959, Henri Lamarche y la familia de Villaine intercambiaron, conforme a la ley de concentración parcelaria de 1941, pequeñas parcelas: cuatro a Domaine Lamarche, hoy La Grande Rue, y siete de Les Gaudichots a Domaine de la Romanée-Conti, hoy La Tâche.
