El corazón del viñedo nantés
Al sureste de Nantes, Muscadet Sèvre et Maine debe su nombre a dos ríos, el Sèvre nantés y el Maine, afluentes del Loira. Es la más conocida y la más extensa de las denominaciones del País nantés — aproximadamente 6 400 hectáreas —, y la más cualitativa. Solo produce blanco seco, a partir únicamente del melon de Bourgogne.
El terruño: el zócalo cristalino armoricano
A diferencia de la caliza del resto del Loira, el subsuelo nantés pertenece al Macizo Armoricano: gneis, ortogneis, granito, esquistos y gabro componen un mosaico de rocas cristalinas, sobre suelos ricos en magnesio y potasio. Esta diversidad geológica está en el origen de los «crus comunales» — Clisson, Gorges, Le Pallet, Château-Thébaud, Goulaine, Monnières-Saint-Fiacre, Mouzillon-Tillières —, reconocidos desde 2011, cada uno expresando un tipo de roca.
La crianza sobre lías y el estilo
La firma del Muscadet es la crianza «sur lie»: el vino pasa el invierno sobre sus lías finas de vinificación, y luego se embotella sin haberlas separado. De ahí conserva una frescura viva y un ligero perlado de gas carbónico. El resultado es un blanco seco, salino y refrescante — compañero ideal de las ostras y los mariscos —, cuyos crus comunales, criados durante más tiempo, revelan una profundidad y una aptitud para la guarda insospechadas.
