Entre el Garona y el acantilado
La denominación Cadillac — que designa el blanco dulce, a distinguir de los tintos de «Cadillac Côtes de Bordeaux» — se extiende por veintidós municipios de la orilla derecha del Garona, a unos treinta kilómetros de Burdeos. El viñedo está encajonado entre el río y el acantilado calcáreo que marca el borde de la meseta del Entre-deux-Mers.
El terruño y la podredumbre noble
Dos tipos de suelo se corresponden: en lo alto de la ladera, coluviones de limos y arcillas arenosas; cerca del Garona, una terraza aluvial de arenas, gravas y guijarros. La humedad matinal de otoño, aportada por el río, favorece el desarrollo del Botrytis cinerea en las uvas, la célebre podredumbre noble que confita los granos y concentra sus azúcares.
El estilo de los vinos
El cadillac se viste de un color amarillo dorado que evoluciona hacia el ámbar, con aromas afrutados, florales y especiados. Es un dulce equilibrado, que juega la dulzura contra la viveza, y que gana untuosidad con el tiempo. Dominado por el sémillon, ofrece una hermosa alternativa, más accesible, a los grandes dulces de la orilla izquierda.
